Estructura organizativa para la gestión por valores
Caso de una organización genérica[1]
Alcances
En torno a una
gestión basada en valores, se abordan temas importantes para la
búsqueda de una estructura organizativa apropiada para este efecto.
También se afrontan temas afines como centralización, sistemas de
información, relaciones con clientes y proveedores, formalización
del trabajo.
Se tomará en
cuenta que las apreciaciones aquí expresadas corresponden al caso de
una organización genérica, debiendo ajustarse para un caso
específico. Como ejemplo, se asume la selección de los siguientes
valores.
1.
Limpio.
2.
Ordenado.
3.
Grato o agradable.
4.
Íntegro.
5.
Novedoso.
En el caso de la
estructura organizativa el valor con mayor afinidad es el de
Integridad, entendida principalmente como
transparencia. Es esta
cualidad la que facilita el trabajo en grupo y participativo,
características esenciales de la gestión basada en valores.
Sobre la
estructura organizativa
Dos variables son
de particular interés en este tema. Una se relaciona con el número
de niveles jerárquicos en
la organización. La otra, es definir el criterio para diseñar las
unidades operativas de la organización: la
especialización o
los procesos. Para
especificar una recomendación, es necesario contrastar las
alternativas con el o los valores con los cuales está mejor
relacionado el tema.
[1]
Sugestivos conceptos se pueden encontrar en: Dumond, Ellen
J. Applying
value-based management to procurement. International
Journal of Physical Distribution & Logistics Management.

En relación con
los niveles jerárquicos las posibilidades extremas son dos: de
muchos niveles, o plana (de pocos niveles). Una estructura
organizativa de muchos niveles dificulta el trabajo en grupo, e
igualmente complica la transparencia. Por el contrario, la
estructura plana favorece el que los trabajadores se conozcan entre
si, favoreciendo la transparencia y el trabajo en grupo.
Respecto al
criterio de conformar las unidades operativas de la organización hay
que tomar en cuenta lo siguiente. (1) El agrupar a los trabajadores
por especialización, favorece el trabajo del grupo en razón de
iguales inquietudes y de utilizar el mismo lenguaje, también
facilita el mejoramiento del nivel de conocimiento de la
especialización misma, sin embargo, alienta el aislamiento con las
otras unidades de la organización. (2) El agrupar las unidades por
procesos favorece el intercambio de conocimientos y ayuda a la
integración de los trabajadores comprometidos en actividades
conducentes a un solo resultado. Por ello, las estructuras
organizativas de corte matricial aprovechan las ventajas de estas
alternativas.
